Mostrando entradas con la etiqueta novedades. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta novedades. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de enero de 2019

UN PADRE TENÍA DOS HIJOS....

 
 
 ¡ FELIZ AÑO 2019 !
 
 
A mis lectores del año 2019 les deseo que la bendición del Padre bueno, fiel y misericordioso inunde sus vidas y las de todos aquellos que aman. Descalcemos los pies del alma y aceptemos las sandalias nuevas que nos ofrece el Padre del hijo pródigo para caminar estos 365 días.
 
Os regalo para el año nuevo un texto de un amigo  entrañable de la Mérida de mi primer amor, donde viví los años  más felices de mi vida.
¡Gracias Mérida por hacerme tan feliz!
 
Juan Carlos González lo escribió en Mérida para sus alumnos de Bachillerato; yo lo transcribo para vosotros como tiara real en la palma de nuestro de Dios.
 
¡Ojalá él nos haga este año un manantial cuya vena nunca engañe!
¡Día a día y siempre, serenos y contentos, bajo el manto de la Madre como estos dos angelotes!
 
 
 
 

Un Padre tenía  dos hijos...
 
(Lc. 15,11-32)
 

            Los dos periodistas rodeaban el butacón de mimbre, en el que su cuerpo parecía perderse. La manta de vicuña sobre las rodillas, las manos blancas, cuidadas, las arrugas, incontables, en la frente.
            El ruido de las cámaras que rodaban continuamente, ya se montaría la secuencia en el estudio, competía con los abejorros que volaban en el pequeño jardín, burgués, cuidado, al que daba la galería.
Lo había leído todo, lo había ganado todo, lo había escrito todo. Sabio, Maestro, Prócer, lo llamaban. Y ahora, en la que seguro era su última entrevista, le hacían esa pregunta:
¿Qué era lo más profundo, lo más hermoso, lo más importante, lo más trascendente que había leído nunca?.
            Sus ojos se habían vuelto más grises, si eso era posible, mirando hacia atrás, buscando en la inmensa montaña de palabras, letras, sílabas....todas.
            Tardó en contestar... 
                    Hasta los periodistas  notaron el chispazo de vida que saltó en sus ojos.
Hasta el perro a sus pies, lo notó. 
El jardín lo notó cuando viento, rosas y abejorros enterraron sus murmullos.
            Lo había leído hacía tanto tiempo, se había escrito hacía tanto tiempo, lo había olvidado hacía tanto tiempo...

            Su voz nació clara, profunda, arrancada de un pasado de soles y domingos por la tarde: " Un hombre tenía dos hijos...."

 

 

 
(Lc. 15,11-32) Parábola del Hijo Pródigo
 
 
Juan Carlos González Méndez
Prof. de Instituto en Mérida


 

 

PRÓDIGO DE LA PALABRA






Grabado del Hijo pródigo de la Biblia de J. B. VERDUSSEN
(Amberes 1715)


 

LA CASA DE LA PALABRA

 

Este texto corregido y actualizado fue publicado como Introducción en mi libro: Abdón Moreno, Pródigo de la palabra, Ed. Indugrafic,
Badajoz 2008, pp. 13-18.

 

Ayuno de Palabra, el hombre bracea por las esquinas de la historia al ritmo que le marcan las voces de su existencia. Como pródigo eterno vuelve una y mil veces a la casa de la Palabra para desentrañar su sentido y para entenderse a sí mismo, para convertir la voz de la vida en Palabra.

Algo así me ha pasado a mí; por ello con asaz gratitud debía levantar acta de un largo camino de veinticinco años (1984-2008) al servicio de su casa. Servir en esa casa, la de la Palabra, es con mucho lo mejor que me ha pasado en mi vida. Aunque, con frecuencia, ese servicio azurumbado se haya reducido a la misión del aya que espabila la badila para atizar el brasero de la casa.

La casa, en este caso, estuvo en Badajoz, en Roma, En Friburgo, en Jerusalén y en Santiago de Compostela, con cientos de alumnos que compartieron conmigo la fascinante tarea de buscar el rostro de la Palabra. A  lo que debo  añadir la grata experiencia de impartir lecciones en la Formación permanente del clero de varias Diócesis españolas e italianas. Vaya desde aquí un agradecimiento más que cordial a mis alumnos, a los que son y a los que fueron, porque con ellos y por ellos crecieron estás páginas y, sin duda alguna, crecí yo también por causa de ellos.

Un recuerdo agradecido, también, para la Casa Internacional del Clero en Roma -donde  tanto aprendí de los grandes hombres de la Iglesia-, y para el Centro de investigadores de La Iglesia Española de Santiago y Montserrat, mis dos casas en Roma, donde cuajaron muchas de estás páginas.

Bajorelieve del retablo  plateresco de Talavera la  Real (s, XVI)
 
 

 
1. Encuentro personal con la Palabra                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           

La amistad con la Palabra va creciendo a base de encuentros interpersonales, cara a cara, donde lector y texto se miran a los ojos con nobleza y transparencia.

Como pródigos eternos volvemos una y otra vez a la casa del Padre, a la casa de la Palabra para escuchar los cinco verbos que mejor describen el corazón del Padre: lo vio, se conmovió, echó a correr, le echó los brazos al cuello y se lo comía a besos (Lc 15, 20)[1]. Aquí se encierra el gran misterio del encuentro del hombre con la Palabra eterna, cuando abre su corazón para acoger los besos de la Palabra, cuando su libertad le deja vivir la experiencia de su abrazo. ¡Es el estilo y las maneras de Dios para quién vuelve a su casa! El mejor vestido, el anillo, las sandalias en los pies, el novillo cebado y una gran fiesta: ése es el ajuar del encuentro[2].

A estas alturas, así me siento yo, como un pródigo abrazado por la Palabra que escucha música de fiesta en la casa del Padre y contempla el ternero sobre la mesa de la vida. De ahí el título y el icono del Hijo Pródigo sobre la portada de este libro: es historia y augurio, es promesa y método para mi existencia histórica: ¡Volver, volver sin cesar a la casa del Padre, allí está el hogar de la Palabra! Ahí está la libertad suprema. Se da pacíficamente por convenido que quien tiene casa tiene libertad, al menos según la ley romana. Eso nos explica que el hijo es verdaderamente libre en su casa, en la casa de su Padre.

La Palabra tiene en lo humano su manida y no dejará de tenerla nunca. Por ello, me sé de corazón y de alma cuán pedregoso es el camino que nos lleva al manadero de la casa de la Palabra, camino siempre cercenado por mis ayeres, y en los que cada texto ronea posando sus labios sobre mi frente de invierno, cuando no nos da la espalda de manera sucesiva.

Cuando el texto sana y cura, ilumina y transfigura la fragilidad de lo humano, es la hora de la belleza y del señorío del Verbo que me aclara a mí mismo y me hace entenderme. Me desentraña. Porque he sido creado en el Verbo y soy recreado por él, en esa Palabra me entiendo y me desvelo en lo más profundo de mi mismo, de mis entrañas, de mi debilidad y mi fuerza, del miedo y la esperanza. Y es que cada manantial se embellece con sus legamos. Cuando un hombre se desmadra es cuando pierde la casa paterna, cuando renuncia a sus propias raíces, y esa renuncia le desarraiga, le despadra -si se me permite el neologismo-, le queda en orfandad perpetua, sin padre y sin madre. Es la hora de la esclavitud  permanente, justo porque  un hombre sin casa no puede ser un hombre libre. Cada uno a su guisa. Como diría Lope de Vega: ¿Qué importa nacer laurel y ser humilde caña?[3]

Hemos dicho belleza y señorío del Verbo, con ello quiero pedir cita al ideal griego de lo bello indisolublemente maridado con lo bueno, que se convirtió en el principio clásico: nulla aesthetica sine ethica. En nuestros días, Wittgenstein proclamó la misma idea en el aforismo 6421 de su famoso Tractatus: “Ethik and Ästetik sind Eins” (Ética y Estética son una sola cosa). La belleza del texto nos hace mejores, nos hace buenos; y la bondad de sus páginas nos transfigura, nos hace más bellos. Es una ley irrenunciable. De ahí, el fascinante poder transfigurador de la Palabra, cuando se produce la amistad entre el texto y el lector, cuando la Palabra invita a responder y el lector lo hace con la oración de su vida. No es baladí recordar aquí al Concilio Vaticano II cuando recomienda que “Cada cristiano debe adquirir una familiaridad orante con la Sagrada Escritura[4].

Recuerdo con gozo una tertulia, en Roma en el Biblicum, con el Card. Martini, el 23 de mayo de 2002, que resume mejor lo dicho hasta ahora. Explicó tres pasos fundamentales de su relación con la Sagrada Escritura:

a) Esta página habla de mí, es un espejo donde me entiendo a mí mismo. Así pues, reconozco algo de mí en David y Jeremías, en Job o Qohelet, en Pedro o en Pablo, en el Joven rico o en la Samaritana;

b) esta página me habla a mí, me interpela, me llama, me grita, me consuela, me conforta, me sana y me salva;

c) está página me invita a responder: responder con diálogo que es oración, porque Aquél que me habla es Alguien a quien yo puedo tratar familiarmente[5].

 
 

2.- Universalidad de la Palabra

Con ojo avizor yo quiero cantar hasta morir romero. Y es que soñaría con León Felipe que sean todos los pueblos y todos los huertos nuestros:

Sensibles a todo viento / y bajo todos los cielos; / poetas, nunca cantemos / la vida de un mismo pueblo / ni la flor de un solo huerto. / Que sean todos los pueblos / y todos los huertos nuestros.

La voz del poeta insiste en la universalidad acendrada de los pueblos y los textos y en la misión del poeta de prestarle la voz. Qué bien nos viene a los lectores de la Biblia recordar que cada vez que hacemos un canon en el canon, y cantamos la flor de un solo texto, reducimos a paisaje otoñal la primavera del huerto. ¡Cuántos pueblos y cuantos textos han dejado su huella en la Sacra Pagina! Atender a su alegre sinfonía, y prestarle voz a todos ellos, no sería sino entrar en la perspectiva justa de su comprensión y su universalidad. Admirar esa inmensa corriente magmática que procede del misterio del Canon, de su inmensa belleza y complejidad, que pasa de los reyes, profetas y los sabios de Israel hasta el NT, y respetar y acoger in corde eclesiae su misterioso dinamismo de literatura sagrada, deberían concitarse en el lavorío del lector de la Biblia.

He dicho universalidad; y lo digo en dos direcciones complementarias. La una, dimana de la propia complejidad interna del texto bíblico que tiene mil años de historia. Desde el Génesis hasta el Apocalipsis, cuánto pueblo y cuánta lengua, cuánta guerra y cuanta bonanza, cuánto miedo y cuánta esperanza. La otra, proviene de la diversidad cultural de los lectores con su propio universo ideogramático y simbólico, con su propio ideolecto estético[6]. Mis años de profesor de Biblia en Roma, tuvieron que vérselas con alumnos de más de sesenta nacionalidades, cada uno de su padre y de su madre, -expresión coloquial que refleja las raíces culturales de una persona-, y algo sé de la enorme dificultad que supone hacer inteligible dos universos culturales diversos. ¡Ya me dirán qué tiene que ver un coreano con un extremeño, o un japonés con un alemán!


3.- El alfar de la exégesis 
 
 
Resultado de imagen de alfarero

        Hoy es lugar común sostener que el lenguaje condiciona las ideas, que el pensamiento de cualquier cultura sólo puede darse en forma de palabras, dentro de la gramática de una lengua determinada. Cuánto sudor se llevan las gramáticas de las lenguas orientales para vislumbrar sus culturas. Viene ahora a mi memoria la conocida afirmación de Nietzsche: “Oh, la gramática, esa vieja zorra engañadora. Pienso que mientras exista la gramática seguirá habiendo Dioses”.

        La ley de la encarnación del Verbo somete a la Palabra a una debilidad y a una kénosis que le es, particularmente, propia, al someterse ella misma a la fragilidad del lenguaje y a la pluralidad de culturas, tradiciones y traducciones. ¡Qué débil y qué humana se hace la Palabra al pasar por tantas manos, qué kénosis más honda, como si su destino fuera pasar de mano en mano!

Los textos son musa, duende y alfar para el biblista. Van pasando –como diría D´Ors− de la anécdota a la categoría a través del ángel. ¡Cuánto de alfar tienen las largas horas de la exégesis hasta que llega el ángel! Pero el duende entrañable que lleva dentro el texto, recompensa con creces la aventura apasionante de amasar sus versos con  la  saliva de las entrañas; qué es sino la ingente tarea de desentrañar un texto desde el pulpito o la cátedra, cuando no desde la oración privada o la lectio divina. El abrazo tierno con que paga la verdad de la Palabra alfarera a los que buscan desinteresadamente sus ojos, hace gritar al lector: ¡Qué bien se está aquí, hagamos tres tiendas![7]

Es justo, a la postre, que deje constancia de mi alfarería al cumplir las bodas de plata como profesor de Sagrada Escritura. Le dejo al lector la reseña del barro que he amasado estos años con el vaho de mi aliento. Sino he hecho más y mejor es porque no doy más de sí. Unos cuantos libros, unos ochenta ensayos/papers en revistas especializadas, y un centenar de recensiones en las mismas, que dan cuenta de mis lecturas y de la alfarería de estos años al servicio de la Palabra de Dios.

Cuando bien conmigo pienso, la Palabra viene a ser la urdimbre recia sobre la que tejen mis hilanderas. Que me deje el lector hacer una trenza con los estudios de mis colegas para aprender antes, tejer después y juzgarlos muy luego. Allá van mis recensiones. Os entrego algo de lo que, a mi vez, de tantos recibí. Las ordeno en cuatro bloques temáticos: Biblia, Teología, Patrología, Estética y Retórica. Queden aquí como un gesto de agradecimiento a lo mucho que aprendí de mis colegas en diálogos entrañables y con las lecturas ilustradas de sus trabajos. Lorca lo dijo mejor: Compañero del alma, compañero… tenemos que hablar de muchas cosas, y seguiremos haciéndolo.
 

4.- El misterio de la vida del texto

Antes que nada, la vida del texto es un misterio que se nos escapa de las manos, que nos sobrepasa con creces. Para unos espuela, para otros medicina; para éstos sosiego, para aquellos desconcierto; para unos luz, para otros cruz; para aquellos transfiguración, para éstos purificación. Se trata, simplemente, de la infinita poliedricidad del corazón y las entrañas del texto habitado por el Espíritu que hemos de desentrañar.
 
Resultado de imagen de pájaros

Como un ciego que tiene un pájaro entre sus manos… siente sus latidos, le oye respirar, comprueba como se estiran sus músculos porque quiere salir en libertad; sufre incluso algún picotazo, acaricia el terciopelo de su plumaje, pero a la sazón no disfruta de sus colores, no puede captar la totalidad de la belleza de su pájaro... se le escapa de las manos. No obstante este ciego quiere ver… ¡a través del tacto, del oído, del olor, aunque se le escape el color! Es otra forma de mirar y de ver. Mira con los oídos, ve con el tacto, y le duele hasta el aliento por escuchar los ojos de su pájaro. ¡Qué dislate que un ciego insista en ver los ojos de su pájaro!

Algo así le sucede al lector que recibe y percibe la vida del texto, su calor y movimiento, su palpitar, sus músculos, su propia grasa…, y a la sazón no atisba a verlo del todo, y ha de mantenerse con esfuerzo en el alfar con los ojos de la fe, mientras reza con esperanza con el ciego del evangelio: ¡Señor, que vea! (¡Domine, ut videam! Lc 18, 41). A la postre: siempre pródigo de la casa de la Palabra.

El lector modela y adapta el texto sagrado a la vida, por eso le da cuerda, y lo aviva como una llama que le ha sido confiada y regalada, bien consciente de que el misterio del texto nos sobrepasa siempre, porque nos sobreabunda el Espíritu que lo habita. Esa es la  sobreabundancia de "la Palabra de su  gracia"; puesto que en el régimen de la Nueva Alianza el único Logos cristiano es el evangelio de Jesucristo que, a la sazón, siempre y en todo lugar ejerce su primado y primacía como gracia. Es justo por ello que "el evangelio de la gracia de Dios" sea considerado en el retiro de Mileto[8] también como "La Palabra de su gracia". No es saldo escaso. ¡El texto es la casa del Espíritu Santo! Sin duda una casa agraciada, graciosa y gratificante para su lector amigo.
 

Termino haciéndole una confidencia al lector iniciado. Doy la última redacción a este ensayo, en Roma, con toda la carga de inmensidad y universalidad que esta ciudad transfiere a quien la observa con honestidad. Después de asomarme con modestia a la teoría literaria y a la Estética de la recepción y a la complejidad entrañable de ambas hago mías las palabras de Eugenio d´Ors: “En Roma (…) tu maestro será todo el arte del mundo, todo el arte con prestigio de eternidad. (…) La primera impresión ante tanta grandeza es que nuestro pobre esfuerzo nada podrá añadir. Todo está dicho»[9]. Esta gran verdad la vuelvo por el reverso con S. Agustín:

“Es más seguro el deseo de conocer la verdad que la necia presunción del que toma lo desconocido como cosa sabida. Busquemos como si hubiésemos encontrado y encontremos con el afán de seguir buscando. Pues, cuando el hombre cree acabar, entonces es cuando empieza”[10].

 

 

 

Dr. Abdón Moreno García
Investigador I + D
Centro de Investigadores de la Iglesia de España en Roma 

29 de Junio de 2008,
Fiesta de S. Pedro y S. Pablo,
comienzo del Año Paulino.

Revisado y ampliado el 1 de Enero de 2019,
fiesta de la  Madre de Dios




               [1] Los cinco verbos del texto original griego son: eíden autón… esplagxníszê… dramôn… epépesen epí tón trájêlon… katefílêsen autón.
 
               [2]  Lc 15, 22-24: “Pero el Padre dijo a sus siervos: Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado. Y comenzaron la fiesta”.
 
               [3]  Lope de Vega, “Epístola a Amarilis”, en La Filomena, J. M. Blecua (Ed.), Obras poéticas, T. I, (Barcelona 1969) p. 811.
 
               [4]  Cap. VI de la Dei Verbum.
 
               [5]   Cfr. El texto completo de la tertulia con el Card. Martini en la Web del Pontificio Instituto Bíblico, bajo el epígrafe “Ex - alunni”.
 
               [6] Umberto ECO, Segno, Milano 1973, p. 148: "Idioleto estetico designa ña regola che  governa tutte le deviazioni del testo, il diagrana che le rende tutte mutuamente funzionali... l´ideoletto estetico può funzionare come giudizio metasemiotico che provoca mutamento di codice".
 
               [7]  Alusión al pasaje de la Transfiguración, concretamente a Lc 9, 33.
         
            [8]   Act 20, v. 24 y v.32. Si el lector quiere  ahondar en la teología de la palabra como gracia, puede ver nuestro estudio: Abdón MORENO, Pavlvs pastor. El Ministerio del espíritu, Ed Edicep, Valencia 2008, pp. 35-74.

  [9]   E. D’ORS, Epos de los destinos, Editora Nacional, Madrid, 1943, 53. Cfr. P. IACOBONE, “Il dialogo fra la chiesa e gli artisti nel Magistero più recente, da Paolo VI a Benedetto XVI”, Culture e fede 17 (2009) 90-99.
 
  [10]  S. AGUSTÍN, De Trinitate, libro IX, cap. 1.


 

 

sábado, 1 de diciembre de 2018

FUNERAL DE GLORIA PINTADO



GLORIA PINTADO
FUNERAL

            Dr. Abdón Moreno García

         

          Estimados amigos:

          Cuando bien conmigo pienso, reconozco que lo mejor para este día es que resuene entre nosotros la palabra de Dios, que siempre llega hasta  nosotros como espada de doble filo que penetra las entrañas. Permitidme que dedique esta homilía a los nietos de Gloria, que tienen la  obligación leal de prolongar su rostro sobre sus propios hijos. Los más pequeños tienen derecho a saber quién era su bisabuela, y a encontrarse con gratitud con sus propias raíces. ¡No se lo neguéis!

          Paloma y María; Jose, Eduardo, David y Alejandro; Ara; Sergio y Mario, para vosotros la eterna juventud de la Palabra de Dios, siempre viva y operante, siempre fresca y sanadora, su señorío nunca vuelve sin haber dado fruto. La Etimasia oriental (La Biblia sentada sobre la sede episcopal), nos da fe de su imperio.

1.- La señoría de la palabra de Dios

          "El que cree en mí aunque haya muerto vivirá para siempre". Unimos a este texto el logion lucano: "Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombras de muerte, para guiar nuestros  pasos por  el camino de la paz" (Lc 1,77).

          Hoy nosotros vivimos en tinieblas y en sombras de muerte. La triste espadaña de la muerte, la hermana muerte -diría el de Asis- se ha llevado a Gloria a sus 99 años, y Sta Marina ha perdido uno de sus personajes más típicos; justo por eso hoy se siente más pobre,  más aturdida, y más desmayada. Y también todos nosotros, familiares y amigos tenemos el desgarro de su ausencia.

          Para esta herida desgarrada le pido ayuda al Salmista, tan experto en todo lo humano, Dominus illuminatio mea et salus mea quem timebo? (El señor es mi luz y mi salvación, ¿a quien temeré?). Es verdad  que la luz viene de la herida como diría el gran poeta José Ángel Valente, y explicaría mejor María Zambrano. Y es que no hay duda, cuando un hombre llora tiene los ojos más limpios, cuando un hombre sufre se hace más bueno. Nunca vuelve uno igual de la crisis: o se vuelve más loco, o se vuelve más bueno. No hay otra salida. Por ello el propio modo de temblar ante la vida hunde sus raíces para entenderse en la certeza bíblica: "El Señor es la defensa de mi vida, ¿Quién me hará temblar?

          Gloria, con el profeta Isaías quiero decirte: "Dichosos los pies del mensajero que anuncia la paz". Tú fuiste "un manantial cuya vena nunca engaña". Siempre directa, clara, mirando de frente, una mujer libre que siempre regala su lealtad.

          Amigos, la muerte siempre nos desconcierta, nos aturde, nos sacude las hojas secas que hemos acumulado en el camino de la vida, por eso toda muerte tiene algo de resurrección inherente a su propio dinamismo, como un alambique interior que redime y transforma a partes iguales. Justo ahí radica la habitud del hombre renacentista que necesita pensar en cada uno de sus días como si fuese el último de la misma. Esa misma costumbre se habilita en la tradición oriental que tiende siempre a controlar las emociones, en este  aforismo:"Si me voy a morir mañana, todavía me da tiempo de plantar un árbol hoy".

          ¡Que más desea el hombre del desierto que encontrar un pozo y una sombra! plantar árboles es generar sombras que agraden las esquinas de la historia, No sembramos en un erial, el mundo -sépalo o no- está agraciado, está lleno de belleza y gracia, desde que el Resucitado lo ha bañado con su sangre. Las túnicas blancas del Apocalipsis están bañadas con la sangre del Cordero: Hemos nacido nunca para la muerte, siempre para la Gloria. Todo hombre tiene vocación de eternidad, ¡Se resiste a extinguirse!

2.- Agradecimiento a los médicos

No podía pasar este funeral de Gloria sin agradecer de corazón, en nombre  de la familia y de sus amigos, la compañía leal y discreta, pero siempre generosa, de cuatro médicos:

* Gracias a Isabel Arrobas, que en los últimos días la ha atendido, siempre generosa con su tiempo, y con una ternura infinita.

* Gracias a D. Francisco García de la Llana, siempre prudente y disponible a bajar de su casa y atender a Gloria desde hace muchos años.

*Gracias a D. Carlos Domínguez, catedrático de urología, el castellano puro, el amigo fiel y leal siempre cercano a Eduardo y a su madre.

* Gracias al Jefe de medicina interna del  Infanta Cristina durante 40 años, y Decano y orgullo de nuestra facultad de medicina durante muchos años, D. Pedro Bureo. Anoche me pasó un mail con un texto de Netnagel, el gran interista europeo: "Tan solo un  hombre bueno, puede ser un buen médico". Vosotros, sin duda, habéis sido buenos médicos porque sois buenos.

A la postre, gracias a Corona y a todo el personal sanitario, a las cuidadoras y a todos los que, en los últimos meses, habéis estado cerca de Gloria.

3.- La madre de sus hijos

Gloria, la hermana muerte te ha visitado y te lleva hoy de la mano de tu hijo Puchi, a unos nuevos esponsales con el amor de tu vida: aquel gran arquitecto, Eduardo Escudero, que te ayudó a plantar en las esquinas de la historia a 4 hijos fenomenales, a 4 árboles de nutrida copa que dan mucha sombra. ¡Qué gran mujer debió ser aquella que educó a estos cuatro hijos!

* Eduardo, el hombre enamorado de la estética; el hombre bueno y generoso que siempre juega limpio.

*José Luis, el ingeniero organizado que imitando a su padre, ha criado 4 hijos fenomenales. En estos últimos días, Dios te ha regalado ver estremecerse a tu madre al oír el nombre de su marido y de su hijo Puchi. ¡No lo olvides nunca!

*Puchi, el corazón de oro querido por todo Badajoz manifestado en el Homenaje del López de Ayala. Ya está contigo de fiesta y música eterna. Seguro que su guitarra suena mejor que nunca.

* Paco, el listo de la familia, sencillo y discreto, leal y sereno, como todos los hombres grandes. Nada en tu vida es desmesura. Tu ajuar: un corazón bueno y un mejor cerebro. ¡No es saldo escaso! Cada uno a su guisa: Saca lo mejor de tu mismidad. Dios te ha dado mucho. ¡Hay de dónde tirar!

          Gloria, qué bien te salió la aventura de la libertad y la dignidad humana de tus 4 hijos. Hasta en eso fuiste la  mujer más elegante de Badajoz. Gracias por haber plantado estas 4 sombras. Viene ad hoc a mi memoria el texto de Bertol Brecht: "¡Ay de aquellos que luchan y se esfuerzan toda la vida. Esos son los imprescindible!".

4.- Gloria en el cielo

          Seguro que harás una fiesta en el cielo con tu marido, y tu hijo Puchi,  y cómo no? con tu querida hermana Chan, para hablarle a la Virgen de lo orgullosa que estás de tus hijos.

          Termino este texto con el gran humanista Romano Guardini, profesor en Munich. Nadie llenó nunca el Aula Magna de su famosa Universidad como Guardini. Acudían a oírlo gentes de las mas diversas religiones. Era el ilustrado más popular de Centroeuropa después de la  II Guerra mundial con multitud de libros y ensayos que devoraban los universitarios. Su libro más editado: "Quien no conoce a Dios, no conoce al hombre", que yo me permito volver por el reverso: Quien no cree en Dios no puede creer en el hombre. Quien no cree en Dios, no puede hundir en la arena la espalda de la muerte. Quien no tiene razones para vivir, no tiene razón para morir.

Cristo ha resucitado, ha vencido a la cruz y la muerte.

El que cree en él aunque haya muerto, vivirá para siempre:

¡El Príncipe de la vida es nuestra victoria!

 

 

lunes, 28 de marzo de 2016

ENSAYOS RECIENTES

60)  “Brindis por los académicos extremeños”,
3 de febrero de 2014, pp. 1-7.
 
61)  "Cada generación debe escribir su historia ¿Por qué?",
Pax & Emerita 10 (2014) 165-175.
 
62)  "Sermón en loor de san Juan Bautista. Comentario al versículo de san Lucas 1,66", en Pedro de Valencia, Obras completas T. II, Escritos Bíblicos y Teológicos, (Univ. León 2014), pp. 57-73.
 
63)  "De la tristeza según Dios y según el mundo, consideración sobre un lugar de san Pablo", en Pedro de Valencia, Obras completas T. II, Escritos Bíblicos y Teológicos, (Univ. León 2014), pp. 77-107.
 
64)  "De los autores de los Libros Sagrados", en Pedro de Valencia, Obras completas T. II, Escritos Bíblicos y Teológicos, (Univ. León 2014), pp. 207-223.
 
65)  "Ad orationem dominicam illam pater noster, qui es in coelis symbola", en Pedro de Valencia, Obras completas T. II, Escritos Bíblicos y Teológicos, (Univ. León 2014), pp. 227-293.
 
66)  "Neoestoicismo: Prólogo al libro de La Constancia de Justo Lipsius (1616)",
Revista de Estudios Extremeños 71 (2015) 517-530.
 
67)  “Ecos humanistas en la Estética de la recepción (Rezeptionsästhetik). Un ejemplo bíblico (2Cor 12,1-10)”,
Pax & Emerita 11 (2015) 343-369.
 
68)   Apuntes para la historia de la Medicina en Cataluña. En el 250º Aniv. de la Cátedra de A. Gimbernat (1734-1816),
Analecta Tarraconensia . Barcelona 89 (2016) 393-412.


En la mitología griega, CLIO era la diosa protectora de la Historia. Aquí aparece obserbando antes de notar en su libro, desde un carro alado, cuya rueda es el reloj del tiempo.

69) "Un humanista extremeño: Francisco Patricio de Berguizas y el Salmo de Habacuc (1759-1810)",
Revista de Estudios Extremeños 75 (2019) 145-170
 
70)  "El tesoro del Seminario de Orense: El Theatro Moral de la Vida Humana (Bruselas, 1672)",
Auriensia. Orense 19 (2016) 315-377.  
 
 71)  "Escritos Bíblicos y Teológicos Inéditos de Pedro de Valencia",
Revista de Estudios Extremeños, 75 (2019) 277-301.
 
72)  "Del Nihilismo al Agnosticismo en la España del s. XXI. (De E.M. Cioran a F. Savater, J. Sádaba, y E. Trias),
Pax & Emerita 12 (2016) 129-169.
 
73) "Erasmo de Rotterdam: El dios Terminvs y la muerte",
Isidorianum 49 Sevilla (2016) 57-77.

74) "Nota bibliográfica: Manuscritos bíblicos y teológicos inéditos en el T. II de las Obras Completas de Pedro de Valencia",
Compostellanum. Santiago de Compostela 61 (2016) 719-722.

75) "Sólo quien conoce a Dios conoce al hombre: Romano Guardini",
Anales Valentinos. Valencia 44 (2019) 183-197

Resultado de imagen de pájaros

 


76) "Cabalgando la palabra sagrada como fuente de la razón poética: María Zambrano",
Compostellanum . Santiago de Compostela 62 (2017) 257-278.


 77) "Humanismo en la Estética de la recepción (Rezeptionsästhetik). Un ejemplo bíblico (2Cor 12, 1-10)",
Anthologica Annua, Roma. ISSN 0074-0160, 61 ( 2014) 439-464.



78) "La Ironía dramática y social del Teatro de M. Martínez-Mediero",
Pax & Emerita 14 (2018)...


79) "EPIGRAMAS SOBRE LA SABIDURÍA: En el Theatro moral de la vida humana, (Amberes 1612 y Bruselas 1672)",
Proyección. Facultad Teología de Granada (2022),,,
 
80)  "Están clavadas tres Cruces... museables en Talavera la Real", WEB Crónicas de Talavera (28 enero 2019) pp. 1-19.
http://cronicasdetalavera.blogspot.com

CRUZ VISIGÓTICA de Talavera la Real (s. V)

81) "La joya de Talavera la Real: El retablo plateresco del siglo XVI",
WEB Crónicas de Talavera (14 abril de 2009) pp. 1-10
http://cronicasdetalavera.blogspot.com


82) "Estética de la recepción del Hombre interior paulino: De Erasmo a Rilke". Comunicación  Jornadas de Teología de Salamanca.  (30 Mayo 2019).

83) Traducción del italiano: A, Marchetto, "Primus inter pares. El Arzobispo Metropolita y los Sufragáneos, con todo el pueblo de Dios, al servicio del Evangelio de la Gracia", en XXV Aniversario de la Provincia Eclesiástica, pp. 9-28. Mérida 11 de octubre 2019. Publicado después en Pax & Emerita 15 (2019) 17-38.

84) "Séneca, un político humanista, a la luz de María Zambrano",

Pax & Emerita 17 (2021)  185-226.

85) "La Limosna y los Prólogos del Cathecismo de Carranza; Un homenaje a 17 años de cárcel", 
Compostelanum (2022)...

86)  "Humanismo en la Estética de la recepción (Rezeptionsästhetik). al hablar sobre Dios: La Escuela de Constanza",
Salmanticensis (2022)

Comunicación en las LIII Jornadas de Teología de Salamanca: EL LENGUAJE DE DIOS. La teología formulada a partir de la Biblia. (27-29 Octubre 2021).

87) "Ante un hombre en crisis:  Mario Bautista y Pedro Vinteño", Blog: abdonmorenogarcia.blogspot.com (15 febrero 2022).

88) "Reacción frente a la crisis", Agustina Gamito Llera. Blog:
abdonmorenogarcia.plogspot.com (22 marzo 20

89)  "Ante la crisis. Matilde Parejo". BLOG (2 de mayo 2022).

90) "John Senior: La restauración de la cultura cristiana".BLOG (9 de mayo 2022).

 91) "Nebrija en su V Centenario. por Castellví",BLOG, 15 junio 2022. 

92) "Epigramas sobre la sabiduría en el Theatro Moral de la vida humana (Amberes 1612 y Bruselas 1672)" , Proyección: Teología y mundo actual285 (2022) 157-189.

93)  "Mira y talla… el diamante que llevas dentro", BLOG  10 Abril 2023.

94)  "El hombre interior: De Rilke a Mª Zambrano", BLOG  1 de Mayo 2023, 14 pp.

95)  "El hombre interior: De Rilke a Mª Zambrano", Proyección 287 (2023) 

96) "Las virtudes de un renacentista extremeño: Pedro de Valencia", BLOG 29 de Mayo 2023,  12 pp.

97)  "Influencias de Bologna en el Dictionarium Medicum de A. NEBRIJA".

98)  "Cartas a un joven pintor: De H. Read a Picasso"…